Mi amigo de FB Fernando Mafé, activista valenciano de la bici y gran tipo en general, ha colgado hoy en su muro de FB una cita de la Constitución y una reflexión acompañada de una foto de un vagón de Renfe lleno de bicis que me gustaría compartir con vosotros, porque habla de situaciones que hemos vivido y comentado:
Este es el único vagón de trenes de toda España con una capacidad suficiente para el transporte de bicicletas. Es fruto del trabajo y empeño de un grupo de trabajadores de Renfe con la colaboración de amigos cicloturistas y viajeros. Actualmente sólo existe esta unidad 592-automotor que cubre ocasionalmente (no siempre) la línea de Cercanías Valencia-Caudiel. El coste de adaptar esta pequeña parte del vehículo es infinitamente minúscula si la comparamos con otras inversiones deficitarias que realiza el ministerio de fomento. El retorno de estas pequeñas e importantes inversiones, permite revitalizar zonas rurales con un modo de turismo que en otros países funciona desde hace muchos años.

España tiene un gran potencial cicloturístico. Cuando en verano veo los trenes y los carriles bici de los Países Bajos llenos de gente de todas las edades en bici haciendo viajes de día o de fin de semana, y vacaciones familiares, me llevan un poco los demonios. ¿Cuántas zonas rurales de España podrían beneficiarse de una cultura cicloturista así? Porque es una cultura, algo creado y fomentado. Pero es que cuando no se pueden llevar más de tres bici en un tren Regional, o resulta que para ir de Santiago de Compostela a Madrid con 4 bicis, es más práctico y barato alquilar una furgoneta, mal vamos. Faltan los incentivos más básicos.
La Constitución recoge el deber del Estado de proteger nuestro entorno natural, y nuestro derecho de disfrutarlo. Reclamemos a los políticos que lo cumplan. Construyamos alternativas políticas que lo hagan.

6- DICIEMBRE DÍA DE LA CONSTITUCIÓN:
Artículo 45 de la Constitución Española
a. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
b. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.
c. Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.