Quince de enero de dos mil diez. Hoy he visto Avatar 3D. Marco un círculo en rojo y subrayo con negrita la fecha en el calendario. Quince de enero de dos mil diez es el primer día del Siglo 21. No, no es que yo siga el calendario lunar, ni el de los masais tanzanos o chinos mandarines, ni tampoco significa que haya pasado la última década en estado de coma; he estado despierto todos estos días desde que, felizmente, sobrevivimos al caótico cambio de año (década y siglo) 2000, pero ¿alguien ha notado por algún sitio una re-evolución tecnológica que nos haga pensar que estamos en el siglo 21? todavía quedan emisiones radiofónicas en A.M., los televisores empiezan a comercializarse ahora con FullHD y 100Hz, los coches no vuelan, las máquinas o robots que hacen las tareas domésticas pertenecen todavía a la serie denominada Inmigrante 1.0., el sexo es como lo ha sido siempre (y cuanto más primitivo, mejor), la música tiende otra vez a los 80’s o 90’s y Ramoncín sigue dando por el culo con que “Litros de Alcohol” tiene que darle de comer hasta el infinito y más allá. Socialmente podemos estar cerca de esa desgastada sociedad del futuro que imaginaron Philip K. Dick y Ridley Scott en la fantástica Blade Runner (¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?), pero tecnológicamente estamos a años luz de ese 2019 en que la historia está ambientada.
Sin embargo hoy he acudido al cine a ver el último largometraje del visionario James Cameron (Aliens 2, The Abbys, Terminator 2) con la curiosidad de ver una película profunda en dimensiones y efectos espaciales y con la sospecha de encontrarme una película plana en desarrollo.
Con la entrega de la entrada recibes a cambio unas gafas para disfrutar la película en profundidad (nunca mejor dicho). Las examino y pienso que, sin tener ni un solo destello de diseño futurista, sí que mejora el modelo hasta ahora existente para la visión estereoscópica, aquel de cartón blanco con las “lentes” de color azul/verde y rojo, pero aunque existen bastantes diferencias entre éste y aquel modelo, tampoco tienen pinta de tener la capacidad de poder engañar a mi cerebro creándole una imagen realista de la tercera dimensión; al mismo tiempo compruebo, desilusionado, que tampoco estas gafas me brindarán la facultad de ver a las mujeres sin la ropa que llevan puesta… tendré que prepararme para trabajar en un aeropuerto…
Empiezan a pasar los fotogramas y con las primeras imágenes que se proyectan sobre la pantalla, inmediatamente compruebo que el (nada barato) precio abonado ya ha sido amortizado. El logo de la 20thCentury Fox me deja con la boca abierta (literal). Aparece ante mis ojos, justo delante de mis narices, casi casi tangible… pufff que pasada!!
La película empieza y soy incapaz de cerrar la boca, estoy realmente impresionado, el efecto en 3D está muy logrado y no paras de mirar por toda la pantalla, de un lado a otro y, sobre todo, del primero al fondo del plano, creo que incluso llego a balbucear algo en voz alta, “dios” “joooder”.
Los primeros sesenta minutos están hechos para el lucimiento de la criatura. Plano tras plano, escena tras escena, secuencia tras secuencia, todo al principio son virtuosidades, movimientos de cámara y encuadres imposibles, situaciones y acciones entre los personajes con el claro objetivo de sorprender al espectador. Y la verdad es que lo consigue. Hasta los subtítulos de algunos diálogos son novedosos y agradables de observar flotando entre un personaje y otro. Es como si Cameron pretendiera decirnos algo así como “¿véis lo qué puedo hacer, véis lo qué he creado?”, del mismo modo que una madre muestra con orgullo a su hijo a toda la gente que viene a visitarla creyendo que es el más guapo, salvo que esta vez sí que lo es. James Cameron se ha lanzado al vacío sin red y del golpe ha evolucionado 100 años el cine.
A lo largo de esta primera hora no me enteré mucho del hilo argumental ya que no podía dejar de prestar atención a los “pequeños” detalles que salpicaban la pantalla, esa pelota de golf que si va más fuerte te pega en la cara, ese derrape en la arena que si no es por las gafas te llena los ojos de arena, esas florecillas voladoras que casi puedes atrapar entre tus manos…
Y es que, efectivamente, si a Avatar 3D le quitamos todos los accesorios y complementos del 3D y lo desnudamos dejándolo en la ropa interior que es Avatar, no queda mucho. Nada novedoso en los personajes, nada novedoso en la trama, ningún diálogo realmente ingenioso. Nada. Debido a mi edad yo crecí viendo en los cines la serie de películas de Stallone y Schwarzenegger, todos los Rambos, Cobra, Rocky, Predators… y, por supuesto, también he visto las exitosas sagas anteriores de StarWars e Indiana Jones, así como las posteriores de El Señor de los Anillos, etc, el caso es que si coges un poquito de cada una de estas películas y lo metes en una batidora, el resultado final es Avatar. Ni una propuesta original en el planteamiento. Algo de crítica quiere hacer a la política exterior y medioambiental de los EEUU, casi siempre subordinada a los enormes Intereses económicos de las multinacionales, y es cierto que por obvia que sea no deja de ser real, pero el discurso pierde toda la fuerza al ser narrado como si fueras un niño de diez años. Por el contrario, el mundo de los buenos apesta por exceso de miel, es como si todos los budistas se asociaran a Greenpeace y se pasaran 24 horas/día escuchando el Imagine de John Lennon… todo eso es muy bonito e idílico, pero, una vez más, pierde toda la fuerza por la forma en que, tópico tras tópico, nos va narrando la ultraprevisible evolución de unos personajes (los buenos para bien y los malos para mal), que finalmente acaban aburriéndome y evaporándome el escaso interés que tenía por saber que pasaría con el extraño planeta y su maravilloso árbol de la sabiduría y la vida.
La técnica está todavía por desarrollar y tiene algunos fallos como falta de nitidez en algunos movimientos de los personajes, además del abuso en el uso del ordenador para crear personajes, decorados y paisajes creando una extraña sensación de irrealidad virtual, como si estuvieras dentro de un videojuego. Por último añadir que en la última hora, quizás ya por aburrimiento, noté algo de sequedad en los ojos y un ligero dolor de cabeza.
Aún así, repito que la experiencia es muy positiva y si tengo que añadir algo es que quiero más. Esperemos a que la producción en 3D sea algo más barata y directores de enorme talento y más preocupados por la creación artística y narrativa que por el entretenimiento (sin olvidarse de él) como Michel Gondry, Spike Jonce, Tim Burton, David Lynch… se lancen al mundo tridimensional y nos hagan llegar sus ofertas.
El cine en 3D, bienvenidos al siglo XXI!!!!
January, 15th 2010. Today I’ve seen Avatar 3D. I draw a red circle and a black underline in this date. January, 15th 2010, is the 21 Century first day. No, I don’t follow the moon’s calendar neither the Tanzanian Masais or Traditional Chinese’s one, and I haven’t spent last ten years asleep in a hospital. I got alive the quite danger and crazy night from 1999 to 2000, when we change year, decade and century at same second. However, has anybody felt a technologic development to think about we’re in a new Century? I don’t think so, full HD 100Hz televisions are available six months ago, there are no flying cars, the homework robots are called Immigrant 1.0 yet, sex is like always was (and as more primitive is better), music sounds like in 80’s and 90’s decade were… perhaps we’re socially close to the wasted future society that Philip K. Dick and Ridley Scott developed in the marvellous book and film Blade Runner (Do Androids Dream of Electric Sheep?), but we still are really far to that technologic 2019.
But today I’ve gone to the cinema to watch the last visionary James Cameron’s creation (Aliens 2, The Abbys, Terminator 2) trusting to watch a deep dimensions and FX loaded film but with a suspect to find a profoundless screenplay and some flat characters.
Ticket price include a 3D glasses to enjoy deeply the film. After checking it my first thought is that even without having a single spark of futurist design, it’s better than the older stereoscopic vision tools, but actually I don’t believe it works that the way is mean to be to watch the third dimension. At same time I test that with these glasses I can’t see the girls naked, what a pity, I’d study to get a job in an airport…
Just beginning the film I think that it worth the expensive price. The 20Century Fox symbol put my mouth open and I can’t close it for an hour at least. It’s just in front of my eyes, nearly I can touch it.
First frames of the films are amazing, 3D effect are so real than you can’t stop looking around de screen, right to left, up to down and… front to deep back. I whisper something like, “oh my god”, “jesus christ”…
First sixty minutes are made to show us the possibilities of the brand new technology. Shot by shot, scene by scene, sequence by sequence, every camera movement and shot positions try to get exiting and amazing senses into the audience. Even subtitles are beautiful to read floating between two or more characters. James Cameron wants to tell to us something like “can you see what I know to do? Can you see what have I made? Same way that one mother believe that her just born baby is the most beautiful in the world, but this time Cameron’s creature is the most. James Cameron has developed movies industry one hundred years.
I don’t remember what happens in this first hour because I could only look the “small” details along the screen, the golf ball near to kick my face, the sand in my eyes if I don’t wear the glasses, these little flying flowers between the fingers…
I mean if you undress Avatar 3D film from the accessories of the third dimension and leave it in Avatar underwear, you get no much. I can’t find anything new in the characters, anything new in the screenplay, there aren’t an ingenious conversation… nothing. I grow up watching all the Schwarzenegger and Stallone’s films, Rambo, Rocky, Predator… and, of course, I watched Star Wars and Indy Jones’ films before and Lord of the Rings after. If you have watched these films before, you can take a few things of every one and mixed them, then you get Avatar. There isn’t a brand new idea in the film. Cameron tries to make a critic to the foreign and environmental USA policy under big multinationals pressure often, although the message is obvious truly it’s absolutely real, but I think the message lose the power because is talked like whole audience were teenagers. On the other hand, the good boys planet is a few hateful, they are like if all the Buddhist were enrolled in Greenpeace and spent whole day listening to Imagine by John Lennon… quite nice and beautiful is however, once again, it fades away to be talked between commonplaces and clichés. Finally I get bored at all and I feel uninterested of the fate of the strange planet and people who live there and their wonderful knowledge tree.
3D technical should be improvement, I found some unclear vision in a few fast character movement, and I felt like in a videogame because there are a lot of computer effects and landscapes. Finally I felt a soft head ache and dry eyes.
With all these things the experience worth and I really want more 3D movies. I hope the 3D production became cheaper ASAP and other filmmakers like Michel Gondry, Spike Jonce, Tim Burton, David Lynch… more interested in artistic films although without leave entertainment.
3D movies, welcome to the 21 Century!!!
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