Author Archive for Germán

La criticona

Our good friend Germán reports from the Criticona in Madrid, a global bicycle Critical Mass that took over the streets of Madrid last Saturday. After meeting in La Plaza de la Cibeles, the traditional meeting point for the local Critical Mass, over 5000 riders cycled for over 4 hours all over the town, claiming the streets for the bicycles, making Madrid a more bicycle friendly place for a few hours.

As is always the case in Madrid’s Critical Mass, it was a huge celebration of freedom and sustainability, with life music and many colours to reshape the car centered capital of Spain. The ride finished peacefully and was the final
event of a three day long celebration of the Critical Mass and cycling in Madrid
[The full report of the Criticona by Germán can be found in his blog, in Spanish; clic here to read it]

Viaje en bicicleta al centro de Madrid. La Criticona

[English version here]

Tenía muchas ganas de ir a algo de todo lo que había organizado en torno a la BiciCrítica de este mes, pero pasaban los días desde el jueves y nada, ya sólo me quedaba poder ir a la Criticona del sábado, que prometía. Pensaba que me iba a tocar ir solo, pero al final se apuntaba Edu NTN, uno de los pocos con los que podía contar para algo así. Pero el mismo sábado, estudiando en la biblioteca, nos encontramos con Paul, un amigo de la uni que va a todos lados en bici y que no sabía de la BiciCrítica y ahora le encanta, como no podía ser de otra forma. Y entonces también se sumó otro amigo estudiante biciclista, Christopher, que se trajo una joyita del año 73 que era de su padre.

Así que nuestra BiciCrítica empezó a las 5 de la tarde, tras tomar el té, y no empezó en Cibeles sino en la Conti, donde no ponen problema para meter las bicis en la bodega del bus, así que ya sabéis, una alternativa al Cercanías.

Tras pasar por San Juan Bautista para pillar la bici de Edu NTN pues pusimos rumbo a la diosa del carro y los leones (igual que va gente con monociclos y patines podía venirse algún día, que el carro tampoco contamina). Daba gusto ir con la bici por las calles, que aún estaban vacías, ya se sabe que las siestas se alargan los festivos.

Al llegar a la susodicha, pues flipamos. No sé si sería por la tarde de verano, porque era festivo, o por lo que fuera el caso es que estaba a reventar. Yo creo que fue de largo la BiciCrítica más concurrida. Como siempre había todo tipo de personas y personajes, bicicletas y engendros de bicicletas. Ha surgido una variante que yo no había visto nunca y son unas bicis de altura, no porque sirvan para moverse por el Himalaya sino porque han puesto dos cuadros uno encima de otro, con lo que vas pedaleando como a metro y medio del suelo, sólo apto para malabaristas.

Como sabéis, el cachondeo y el buen rollo durante el paseo es habitual, así que con eso y con el calor el cuerpo nos pedía unos litros críticos; en cuanto pudimos nos desvíamos para buscar unos chinos, a quienes se la bufa el dos de mayo y también curran.

[Esta fantástica crónica que nos ha enviado nuestro colaborador Germán continúa en su blog: haz clic aquí para seguir leyendo]

Las lentejas, por Germán

Our good friend Germán sent us a recipe for making a Spanish lentil stew. I’m afraid we won’t offer an English version of this post, but stay tuned for more :)

Nuestro colaborador Germán nos manda esta receta y de paso resucita la sección Cozina. Tiene gracia porque llevo 6 meses para publicar yo una de lentejas también, así que lo pienso hacerlo; y animo a todo el que quiera a que mande la suya, a modo de concurso de lentejas!

Losjóvenes de la diáspora cultural española que abundan en BritPopCorn suelen vivir solos y en países donde la comida casera no es lo mas vital e importante, por ello imagino –ojala me equivoque- que su dieta diaria no sea celebrada por la Organización Mundial de la Salud AKA OMS.

Por ello ofrezco un plato de cuchara básico en la cocina española de siempre: las lentejas. Un plato sencillo, barato y gozoso en los duros días invernales de mas arriba de los Pirineos y mas allá de Finisterre.

Se que las lentejas de la abuela de cada uno son las mejores, por eso describiré las lentejas a mi modo, pero con añadidos que he ido cogiendo de aquí y allá, siempre desde la más absoluta libertad. Por ejemplo, en casa de los abuelos de Adriana comente que las hacia sin chorizo y patatas y se considero sacrilegio.

Primero el sofrito. Picaremos una cebolla mediana, un puerro, y una zanahoria. También pueden picarse otras verduras/hortalizas, como puede ser un pimiento. Siempre al gusto de uno.

Una vez dorados, tras unos 10 minutos a fuego lento, echamos unos taquitos de jamón o taquitos de bacon en su defecto, de esos que venden en cajitas (el jamón y el chorizo no se añadrián si se prefieren los clásicos trozos de chorizo).

Una vez hecho todo echamos las lentejas –no hace falta que estas lentejas hayan estado en remojo- y removemos para que se mezclen los sabores (para saber la cantidad sirve llenar una pequeña taza de café por persona).

Entonces echamos el agua: si todo lo de antes tiene cierta altura, echamos agua hasta que tengamos 3 veces más de altura, nos puede ayudar la cuchara de palo como referencia pero es estimativo ya que se puede corregir durante la cocción. Entonces herviremos suavemente durante 45 minutos, a lo largo de este tiempo removeremos de vez en cuando y echaremos un ojo para echar más o menos agua según nos gusten las lentejas mas o menos caldosas.

Por el tema del ahorro energético diré que se puede ir bajando el fuego ya que con un leve burbujeo es suficiente, poniendo una tapa a la olla o un plato mantendremos mas el calor y por tanto derrocharemos menos energía. Quien quiera chorizo pues que lo eche al comienzo de la cocción. Las patatas se echaran a falta de 30-35 minutos, siempre según como gusten las patatas, recordar que las patatas para guisar se cortan arrancando. Hay quien gusta también de añadir un puñado de arroz a las lentejas, echarlo a falta de 11 minutos.

Pues nada mas que añadir, eso es todo. Es un plato, que con ayuda para picar y recoger y demás se hace en una hora, en el tiempo de la cocción se pueden ir haciendo otra cosas, pero cuidado que las manos van al pan. ¡Muy rico!

Como toque nostálgico apréciese el servilletero de finales de los ochenta, venia el conjunto de uvas-piña-manzana-plátano con unos yogures (creo recordar).

Y para que este articulo además de gastronómico sea musical y por tanto tenga varias etiquetas aprovecho para que os veáis en Youtube los montajes audiovisuales que se marcan Dj Food y Eclectic Method, estos últimos la parten pero bien. Don’t kill the VJ!!!

Alcalá Critical Mass: November

Our pal Germán posts his first contribution to BPC, a report from Alcalá’s Critical Mass. Here is a summarised version in English (sorry, I’m too busy at the moment to do a full translation)

There where at least 23 cyclist at when we left the Plaza de los Santos Niños, and I could tell many of them already new each other. By-passer looked curiously at us, as it usually happens.

We went round the eastern part of Alcalá and then back to the city centre. During the ride, I notice a very sleek and light machine: a fixie. I went up to talk to the chap riding it, who turned out to be a lecturer at the School of Engineering. He had bought the bike in the US. 8kg of pure cycling beauty.

I think it is not a mere coincidence that the people who I talked with and had some degree of bicycle culture in them had been living abroad for some time. I.e. we need to go abroad more often and open our minds.

As every last wednesday of the month, we finished at teh Plaza de Cervantes. The next Alcala Critical Mass will take place in 31 December, the last wednesday of the month. We will be there, to finish the year with a quick and colourful ride before going back home to have dinner and celebrate into the new year. See you there.

Crónica de la Masa Crítica de Alcalá de noviembre

Nuestro colega Germán nos envía su primera colaboración: una crónica de la MCA de noviembre, con fotos y todo. Muchas gracias Germán. Por cierto, atentos a la proposición que hace al final de la crónica.

Pude contar veintitrés almas en los Santos Niños con sus respectivas cuarenta y seis ruedas, ya que no había ningún triciclo. Acompañaron tres grados centígrados durante todo el paseo, y una patrulla de locales -tienen que buscarse el quehacer- por detrás durante una pequeña parte de él.

En los veinte minutos de cortesía hasta que se salió fue llegando gente variopinta poco a poco, gente que parecía que ya se conocía de anteriores marchas, no era mi caso. Mucho viandante miraba con curiosidad al pasar, pero pocos preguntaban, tan sólo el típico gracioso yéndose lanzaba un comentario al aire sobre algo de los Pacific Blue…

Se fue por Juan de Austria, Lope de Figueroa, Plaza de la Juventud, Recinto Ferial (por aquí más de un conductor perdió la paciencia y con ello los papales haciendo adelantamiento arriesgado), Barrio Venecia, varias vueltas liosas para describir por el centro para acabar en la plaza.

Durante el paseo, me atrajo el sencillo mangetismo de una ligera bici de carretera, resultó ser una fixie y el dueño resultó ser profesor del Dpto. de Teoría de la señal de la politécnica de Alcalá, así que surgió la conversación: se la ha traído de EE.UU y aún está haciéndose a la técnica de esta bicicleta. Al acabar no pude evitar que me dejara cogerla a ver lo poco que pesaba, 8 kilitos, si un día no te apetece sacarla puedes hacerte una serie de bíceps cogiéndola por el cuadro (y así notar cómo trabaja el músculo…).

No es curioso que la gente con la que hablé que era muy seguidora de la cultura de la bici ha vivido o ha estado fuera durante un tiempo. Así que habrá que salir más, open your mind y todo eso.

Como decía, se terminó en la popular plaza Cervantes, “en la plaza”, y se decidió que las tradiciones, por recientes que sean, están para mantenerse así que la próxima también será el último miércoles de diciembre a las 20.00 horas, aunque sea 31. Se paseará un ratín, para que dé tiempo a llegar presentable a la cena. Muchos del BPC son apátridas que vuelven a casa por Navidad, vieja costumbre española que muy aprátrida hay que ser para no cumplir, así que esa última Bicitrítica del año puede ser una excusa para juntarse