(500Km pedaleando, si contamos los trenes mucho más)
Este viaje ha sido, sin duda, una de la mejores ideas que hemos tenido hasta la fecha. Sabíamos que nos gustaba montar en bici, pero nunca habíamos ido más allá hacer una ruta durante el día (o la noche). Con más ilusión y ganas que preparación, un sábado salimos de Ámsterdam, hacia el Sur. Felices y confiados, no habíamos ni mirado un mapa. Más adelante aprenderíamos lo importante que es sentarse por la mañana y mirar con detalle la ruta.
Llegamos a Rotterdam más bien tarde, y al hostel más bien temprano, que unido a la lluvia, no empujó a coger un tren. Pero no aguantamos mucho. Nos bajamos del tren y nos fuimos pedaleando a Amberes. Perdimos un día solucionando un problema técnico en una bici, así que a Brujas llegamos en tren. Tras cenar en un hostel que no era el nuestro, y compartir las bondades del Jamón Ibérico con Aguacate (AWESOME), seguimos nuestra camino por Flandes, entre campos y cementerios militares.
Hicimos noche en una antigua abadía, De Oude Abdij, muy MUY recomendable. Cenamos como curas, bebiendo cerveza de los monjes, y por la mañana visitamos la abadía de Westvleteren. Estos monjes preparan la que algunos consideran la mejor cerveza del mundo. Su producción es muy limitada, y sólo se vende allí directamente, o en el mercado negro a precio de vino bueno. Decir que era excelente es quedarse corto. El queso y paté que hacen los monjes tampoco está malo.
Con el pedete del almuerzo con tres cervezas seguimos haciendo KM y con la tontería pasamos de país y llegamos a Lille, parando a ver las muchas iglesias que vimos por el camino. Salimos los últimos del hostel y paramos en el mayor Decathlon del mundo. Sí, es muy muy grande. Es un polideportivo entero. De ahí a Roubaix, a rodar los 499m de su histórico velódromo, los últimos que cada año recorren los héroes que completan el infierno del norte.
Este día la ruta nos llevaba hasta Gante, al norte de Flandes. En principio, la única dificultad era encontrar un canal que pasaba por Roubaix, seguirlo hasta otro más grande que subía hacia al norte y seguir hasta Gante. Todo bien, hasta que cuando llevábamos 20 km pedaleando con el viento en la chepa paramos a preguntar si íbamos bien. Pregunté en Holandés, pues se suponía que estábamos en Flandes, la buena señora me contestó en Francés, y a todos se nos quedó cara de gilipollas.
View Matada Brutal in a larger map
En el mapa podéis ver el tramo que hicimos desde Lille hasta que paramos a merendar, ya bastante tarde. Como podéis imaginar, el trozo que se desvía hacia el sur sobra , y aún falta el resto del camino hasta Gante. Pero daba igual, íbamos a muy buen ritmo (25Km/h de media) y al final llegamos a Gante antes de que anocheciera, con 130Km detrás de nosotros. Y apartir de ahí, a bailar y beber cerveza en una ciudad agotada por las fiestas de la semana anterior. Pero siempre encontamos algo abierto, ya sabéis.
Aquí os dejamos todas las fotos del viaje:




queda pendiente un post más centrado en el cicloturismo.
Pero qué viaje más increíble! De verdad tienen una gran suerte. Acá en Santiago de Chile a lo único parecido que se puede aspirar es a un viaje corto hacia la zona de Pirque o el Cajón del Maipo. Algo más largo sería un viaje hacia la costa, a la zona de Valpo o el litoral central, pero claramente el paisaje es otro, mucho menos amigable con los ciclistas.
Saludos!
Migue! muchas gracias por el comentario. La verdad es que fue un lujo de viaje. En España tampoco sería fácil hacer un viaje así. En unos días haré otro post hablando un poco de eso, de cómo estos países hacen que se muy fácil y agradable viajar en bicicleta.
Un saludo.
Se respira un ambiente genial en todo el viaje- No hay nada como el ciclismo unido al buen rollo, los amigos y el pasarlo bien. El vídeo y la crónica perfectas
Muchas gracias Fer
Genial chicos, se me ponen los dientes largos. Para el año que viene igual tenéis que hacer hueco a uno más… iré entrenando por si acaso (a pedalear, claro, porque a beber cerveza ya llevo unos cuantos kilómetros…)
La verdad que es cierto, es una de las mejores ideas que hemos tenido. Combinar lo que hacemos siempre, cerveza y bici durante 8 días.
Por ahí hay dos nuevos que ya tienen bici, Erid y Juarez. Ya se han picado lo suficiente como para que hablen del año que viene Croacia.
La nueva bici de Juarez, animado a pedalear hasta donde haga falta.
Yo en mi terapia de domingo me he visto otra vez el vídeo y la cara de felicidad del gordo en algunas escenas no tiene precio. El primer día estaba tan emocionado con eso de dar pedales sin parar que iba 100 metros por delante de Bebeto y de mi.
Que grande, y que bueno poder tener unas vacaciones asi de auténticas.
Espero que vuestra experiencia, y la de más gente traiga razones a España para conseguir cosas asi, que mejoren la Sostenibilidad del Turismo.
Que no todo sea consumir hasta morir.
Gracias por contar vuestra experiencia.
Muchas gracias por pasarte y por tus palabras Gus. El cicloturismo es una forma de viajar increíble. Ojalá en España se desarrollen las infraestructuras necesarias para que más gente pueda disfrutarlo.
Un saludo.
Ey! Me apunto esta ruta!
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