Hace pocos días nos envió Álvaro un video en el que podemos ver a Chris Martin interpretando varios temas de su banda, Coldplay, con la única compañía de un piano. En él podemos apreciar sus enormes esfuerzos por mantener afinada la voz en los tonos más altos de las canciones. En alguna ocasión ya he comentado mi parecer a cerca de la fragilidad de las cuerdas vocales del bueno de Chris que, lamentablemente, año a año y gira a gira, se han debilitado de forma exponencial.
Me gustaría ligar este vídeo con una noticia que se publicó en el diario “El País” el día 19 de noviembre de 2009, que textualmente dice así:
“Chris Martin aprovecha al máximo su juventud. Chris Martin tiene miedo de envejecer cantando. O por lo menos eso parece, ya que el cantante de Coldplay ha manifestado su intención de retirarse de la música el próximo año. “Tengo 31 años y no creo que las bandas debieran tener integrantes de más de 33. Así que estamos intentando hacer este año lo más posible porque tenemos tiempo hasta finales del que viene. No creo en el tiempo libre. Es que tenemos que aprovechar que aún tenemos nuestro propio pelo y cabemos en nuestros pantalones pitillos… y que somos la banda más grande del mundo mientras U2 y Green Day están de vacaciones”.
Estas fueron mis reflexiones de aquel día, que jamás vieron la luz, pero que ahora recuperamos:
¿Son honestos los grupos que continúan tocando después de años y años haciendo lo mismo?
Poner una fecha límite a cualquier cosa es algo totalmente absurdo, con 32 años y siete meses eres cool y auténtico y con 33 y un día ya no… no tiene sentido, del mismo modo que la mayoría de edad a los 18 es algo orientativo. Resulta que con 17 años y 11 meses eres un atolondrado sin cabeza ni responsabilidad alguna, que pasas de todo y no eres consciente ni responsable de los actos que cometes, pero con 18 años y poco ya sí, ya eres capaz de discernir entre un partido político con ideas progresistas de otras más conservadoras, ya eres responsable de tú presente y futuro… En fin, me parecen sandeces y obvia el decirse que la madurez mental de cada uno, poco tiene que ver con la edad física y que cada uno crece con pasos más o menos rápidos/lentos hasta alcanzar esa supuesta mayoría de edad que exige la sociedad para aceptar, acatar y NO cuestionar lo preestablecido.
A lo que vamos, creo que las bandas de música deberían cuestionarse cuales son los motivos por los que empezaron con una banda, que es lo que querían decir con ella, si les queda algo por decir/aportar… ser honestos consigo mismos en definitiva. Es una cuestión de actitud, no de edad, si su espíritu sigue intacto y los valores por los que tocaban o se juntaban a componer siguen ahí, la banda tiene sentido, si no, pues es mejor no engañarse a sí mismo ni engañar a los fans y dedicarse a otra cosa mariposa.
Por último, aunque no haré mucha más leña del árbol caído porque ya lo he hecho en varios post pasados, insisto en que a mí lo de Chris Martin, en concreto, me parece que no es una cuestión de honestidad sino una prescripción médica…
A Bono no se le ha ido la voz y creo que está más cascado.
Espero que El bueno de Chris siga haciendo lo que pueda.
uy debo leerme esto con más calma, pero hoy no que ha sido un dia HORRIBLE
yo pre jubilaba a más de uno, pero yo tb espero que Chris siga…
Muy buena editorial Tito. Lo de poner fecha de caducidad a los grupos es ridículo. Si su proyecto musical sigue vivo, y su habilidad musical tb, qué más dará que tengas 30 o 60 palos.
Ahora, que normal que este chiquito con esa voz vaya anunciando que se retira…