Es un gusto enorme saber que los pedales empiezan a ser normales dentro y fuera de las ciudades. No sólo podemos encontrar cada día más bicicletas aparcadas en nuestas aceras y más gente desplazandose en ellas al trabajo, sino que ahora también podemos encontrar un par de pedales en algunos parques de la capital.
ESO! bicis para tod*s! en todas las ciudades. Si en Edimburgo y en San Francisco, con toooodas sus cuestas, hay gente que utiliza la bicicleta como alternativa sana y limpia al coche y los atascos (y el estrés implicito en todo ello), no hay excusa oara nadie.
Eso sí, cuidado con lo de ir pedo en bici, que luego pasan cosas…
En ocasiones veo…. retrovisoreeees!