Alamo Race Track son un grupo indie de Ámsterdam. Llevan tres álbumes publicados y por aquí son bastante populares. Acaban de presentar su tercer disco, Unicorn Loves Deer, y el día 15 tocan en la sala Melkweg, a ver si me puedo pasar a verles y os cuento cómo suenan en directo.
Buen finde amigos, nosotros estamos en medio de una mudanza. ¡Cómo cansan estas cosas!
Manchester, ese lugar que conocí por primera vez un verano cualquiera cuando aún no tenía ni la mayoría de edad y sin saberlo sería a la postre mi destino Erasmus. No es la mejor ciudad de Inglaterra, pero sus ladrillos, sus callejones y la mayoría de los pubs esconden mucha historia y mucha música. The Hacienda, sala de culto convertido en edificio de apartamentos al lado de un canal, de la cual solo queda una placa conmemorativa o The thirsty scholar, lugar donde me saqué 3º de carrera con muy buena nota. Por todo Manchester hay un sin fin de lugares que desprenden brit, sitios donde encuentras un directo casi todos los días de la semana y al pasar por delante tienes que entrar a tomarte una pinta.
¿Todo esto a qué viene? Este domingo toca en Phoenix Morrisey y he puesto un DVD suyo. Who put the ‘M’ in Manchester es uno de los pocos DVD’s que tengo y de vez en cuando le pego una vuelta. La intro es una serie de imágenes de lo mejor y lo peor de la ciudad donde se puede ver ese ladrillo que decía, el centro, las calles, algunos edificios, la catedral, la gente…[vídeo] Pero en realidad lo que me mola es la manera en la que empieza el concierto. Este tío siempre desprende clase y más el día de su 45 cumpleaños en su ciudad. El vídeo es de ese día con First of the gang to die allá por el 2004 que este domingo sonará en Phoenix, Arizona.
Vamos a empezar el finde con una sesión doble. Robbie Williams probablemente entra en la categoría de ‘guilty pleasures’. No es que sea su mayor fan, pero sí que tiene temas que me gustan, como ‘The Road to Mandalay’. Alguna vez he comentado con Ruebenest que si has vivido una temporada larga en el Reino Unido, te acabas acostumbrando a escucharle casi a diario. Allí es toda una leyenda, para bien o para mal.
En realidad Eternity no es una tema que me apasione, pero el vídeo es una continuación del primero, y me gusta el juego narrativo que han creado con las dos canciones. Por cierto, en Eternity toca la guitarra nada más y nada menos que Brain May.
El día de los muertos es una celebración mexicana que trata de recordar y honrar a los seres queridos que ya no se encuentran entre nosotros. Esta celebración se da durante los días 1 de noviembre, coincidiendo con la festividad católica de El día de todos los santos, y el 2 El día de las almas. Para festejarlo se realizan pequeños altares donde se colocan fotos de los familiares, recuerdos y pequeñas calaveras hechas con dulces.
Este pasado domingo se celebró en Tucson La procesión de todas las almas, tradición que desde 1990 recorre las calles del centro con música y todo aquel que quiera participar. La gente mezcla el carnaval pagano con esa parte religiosa en la que se honra a los que ya no están. Todo el mundo se pinta la cara o usa máscaras que recuerdan esas calaveras de los altares. Niños y mayores todos participan. Se juega con la muerte como algo que no se puede evitar, pero se parodia para espantarla. Siempre bajo el respeto hacia la parte cultural mexicana, que es tan importante aquí en Tucson, la gente en esta procesión también lleva fotos y mini altares con esas ofrendas para sus seres queridos a la vez que forma parte del ritual mucho más popular.
El año pasado ya estuve como espectador y hay una cantidad increíble de gente que se coloca en las aceras del recorrido para disfrutar del espectáculo. Este año con un grupo de amigos decidimos pintarnos la cara y formar parte de algo tan cultural como es esto.
Hoy, al final de un día muy ajetreado e intenso, me he sentado en la terraza de De Sluyswacht con Trus a tomarme una birra y a disfrutar del sol otoñal. El pequeño edificio de 1695 que ahora alberga el café solía ser la casa desde donde se controlaban la esclusas adyacentes. Es uno de estos sitios a los que siempre quieres ir, pero que por una razón u otra, al final nunca vas.
Bueno, pues ponen muy buena música, a parte de muy buena cerveza. Según nos hemos sentado, ha empezado a sonar Common People de Pulp (auténtico himno anti-hipsters), y después han venido The Smiths. Perfecto para una tarde viernes, tomándose una Bock de La Chouffe al sol.
Hace un par de semanas tocó Russian Red en Paradiso, aquí en Ámsterdam. La Kleine Zaal (sala pequeña) estaba medio vacía cuando llegamos, y nos temimos por un momento que aquello fuera a ser un concierto más íntimo de lo deseado. Pero cuando Lourdes saltó al escenario, lo mejor del exilio gafapasta, mezclado con una sorprendente cantidad fans y curiosos locales, había llenado la sala.
Fue un concierto sencillo, sin batería (que no sin percusión como podéis ver en el vídeo) en el que la voz de Lourdes fue la protagonista. Es un lujo porder ver conciertos de esta calidad a un metro del escenario y casi hablando con los artistas. Nos contaron que su bajista era una nueva incorporación al equipo, y además de mucha pose, el tío se marco un par de duos improvisados con el guitarrista.
Os dejo un vídeo del tema que escogieron para cerrar el concierto, Mi canción 7. Se aleja un poco de su estilo habitual, y me recuerda un poco a Mogwai. Espero que en futuros discos exploren más este sonido.
Pero el concierto no acabó aquí. La ovación fue tal que nos regalaron un bis, y luego otro más. En el 2º cantaron a duo Lourdes y el guitarrista un tema de rock que me recordó mucho a los que cantaban Johnny Cash y June Carter.